Qué es una indicación de prótesis
Un reemplazo articular sustituye las superficies dañadas de la rodilla o la cadera por componentes de metal y polietileno. Es una de las cirugías más exitosas de la ortopedia cuando está bien indicada: quita el dolor del hueso contra hueso y devuelve la capacidad de caminar. Pero también es una decisión que hay que tomar con toda la información, porque tiene características que conviene conocer antes:
- Es irreversible: la articulación original no vuelve.
- El implante tiene una vida útil limitada, y cuanto más joven se opera una persona, más probable es que necesite una segunda cirugía de recambio.
- La recuperación lleva meses y requiere rehabilitación disciplinada.
- Como toda cirugía mayor, tiene riesgos, y no todas las personas operadas quedan conformes con el resultado.
Muchas indicaciones se apoyan sobre todo en la imagen: «la radiografía se ve muy mal». Pero el dolor y la función no siempre van de la mano con lo que muestra la placa. Hay rodillas con desgaste avanzado que caminan bien y rodillas con desgaste moderado que duelen mucho. Por eso la pregunta no es solo cuánto desgaste hay, sino qué se puede hacer con lo que queda.
Cuándo conviene consultar
Conviene consultar cuando te indicaron una prótesis y te quedan muchos años de actividad por delante, cuando todavía no agotaste el tratamiento conservador, cuando el dolor apareció hace relativamente poco, o cuando la idea de operarte te genera dudas y querés una segunda mirada con estudios en la mano.
También conviene consultar si tenés una condición que hace la cirugía más riesgosa y preferís postergarla el mayor tiempo posible con la mejor calidad de vida.
Y hay un caso en el que la evaluación sirve para decir que no: cuando el espacio articular desapareció, el eje de la pierna está deformado, la rodilla ya no se estira o la cabeza del fémur perdió su forma. En esa situación la prótesis es la mejor opción y la clínica lo dice con claridad. La persona se lleva una opinión honesta, no un tratamiento que no le va a servir, y una recomendación de operarse cuanto antes, porque esperar demasiado también empeora el resultado de la cirugía.
Cómo lo evalúa el equipo médico
La primera consulta es una evaluación, no un tratamiento. Tiene tres partes:
- Historia clínica. Cómo empezó el dolor, cómo evolucionó, qué probaste y qué resultado tuvo, qué te dijeron y por qué, qué actividad querés recuperar.
- Estudios. Radiografías de pie recientes, que muestran el espacio articular real y el eje de la pierna. Resonancia magnética si existe, que muestra el cartílago que queda y el estado del hueso. El informe del cirujano, para entender el razonamiento de la indicación.
- Examen físico. Movilidad, alineación, marcha, fuerza, puntos de dolor. Una rodilla que se estira y se dobla completa tiene más margen que una rígida.
Con eso, el comité médico define si el caso es candidato a un protocolo o si la cirugía es el mejor camino. Ese paso intermedio es lo que evita que la decisión dependa de una sola persona.
Qué opciones existen
Hay que decirlo completo, no solo la parte que nos toca.
Lo que se hace habitualmente. Todo el tratamiento conservador: medicación, kinesiología, bajar de peso, bastón, infiltraciones. Es frecuente que llegue una indicación de prótesis sin que estas opciones se hayan trabajado a fondo, y a veces con eso alcanza para ganar un tiempo valioso.
Lo que hace la clínica. En los casos con margen, el equipo propone un protocolo de medicina regenerativa: procedimientos ambulatorios y mínimamente invasivos, orientados a la inflamación y al entorno del tejido articular, con terapias de soporte que preparan el terreno, como la oxigenoterapia hiperbárica y la sueroterapia. El objetivo es menos dolor y más función durante el mayor tiempo posible. No se promete evitar la prótesis: se evalúa, se trata y se controla con plazos definidos.
La cirugía. La prótesis tiene resultados excelentes cuando está bien indicada, y el momento importa: demasiado temprano expone a recambios; demasiado tarde, a rigidez y peor recuperación. La evaluación ayuda a ubicar ese momento con criterio en lugar de con miedo.
Qué esperar
De la evaluación salen tres respuestas posibles: hay margen y se propone un protocolo; no hay margen y se recomienda operar; o es un caso intermedio, donde se propone tratar y reevaluar en un plazo acordado. Las tres son respuestas honestas, y las tres se dicen con la misma claridad.
Si querés que el equipo médico mire tu caso, escribinos por WhatsApp con tus radiografías a mano. La sede está en Nordelta, a veinticinco minutos de Capital.