Qué es la artrosis de rodilla
La rodilla tiene un cartílago que recubre los huesos y hace que se deslicen sin roce. Con los años, el sobrepeso, algunas lesiones antiguas o simplemente la genética, ese cartílago se va gastando. Cuando se adelgaza, el hueso empieza a soportar cargas para las que no está preparado, se inflama y duele. Eso es la artrosis, o gonartrosis cuando hablamos de la rodilla.
Los síntomas más frecuentes son fáciles de reconocer:
- Dolor al subir o bajar escaleras, al levantarse de una silla o después de caminar un rato.
- Rigidez al empezar a moverse, sobre todo a la mañana, que cede en unos minutos.
- Crujidos o sensación de roce dentro de la articulación.
- Hinchazón después de la actividad.
- Con el tiempo, dificultad para estirar o doblar la rodilla del todo.
No es una enfermedad de personas mayores únicamente. Deportistas con lesiones de menisco o ligamento en su juventud, personas con sobrepeso y quienes tienen trabajos de carga la desarrollan antes.
Cuándo conviene consultar
Conviene consultar cuando el dolor ya no es ocasional: cuando cambia lo que hacés, cuando evitás escaleras o caminatas, cuando dormís peor por la rodilla, o cuando los antiinflamatorios se volvieron parte de la rutina.
También conviene consultar si ya hiciste kinesiología, tomaste medicación o te infiltraron, y el alivio duró unas semanas antes de que todo volviera. Ese es exactamente el punto donde tiene sentido evaluar otra cosa.
Y hay un caso en el que la evaluación sirve para decir que no: cuando el desgaste es tan avanzado, con el eje de la pierna deformado y el espacio articular casi desaparecido, que la prótesis es la opción con mejor resultado. En ese caso se informa con claridad, y la persona se lleva una opinión honesta en lugar de un tratamiento que no le va a servir.
Cómo lo evalúa el equipo médico
La primera consulta es una evaluación, no un tratamiento. Tiene tres partes:
- Historia clínica. Desde cuándo duele, qué lo empeora, qué lo alivia, qué tratamientos ya se hicieron y qué resultado tuvieron.
- Estudios. Radiografías de rodilla de pie, que muestran el espacio articular y el eje de la pierna, y resonancia magnética si existe, que muestra el estado del cartílago, los meniscos y el hueso.
- Examen físico. Movilidad, estabilidad, puntos de dolor, marcha.
Con eso, el comité médico define si el caso es candidato a un protocolo, y en ese caso, cuál. Ese paso intermedio, el comité, es lo que evita que la decisión dependa de una sola persona.
Qué opciones existen
Hay que decirlo completo, no solo la parte que nos toca.
Lo que se hace habitualmente. Analgésicos y antiinflamatorios, que alivian pero no cambian el proceso. Kinesiología para fortalecer los músculos que protegen la rodilla, que es útil en cualquier etapa. Bajar de peso cuando corresponde, que reduce la carga sobre la articulación más que cualquier otra cosa. Infiltraciones con corticoides, que desinflaman rápido y por poco tiempo, o con ácido hialurónico, que lubrican y tienen un efecto variable.
Lo que hace la clínica. Cuando esas opciones ya no alcanzan y todavía no es momento de una prótesis, el equipo propone un protocolo de medicina regenerativa: procedimientos ambulatorios y mínimamente invasivos, orientados a la inflamación y al entorno del tejido articular, con terapias de soporte que preparan el terreno, como la oxigenoterapia hiperbárica y la sueroterapia. El protocolo se diseña para cada caso y se sigue con controles programados.
La cirugía. El reemplazo articular tiene su lugar y buenos resultados cuando está bien indicado. La discusión no es «cirugía sí o cirugía no», sino en qué momento, y qué se puede hacer antes de llegar ahí.
Qué esperar
Los resultados dependen del grado de desgaste, de la edad, del peso y de cuánto se acompañe el protocolo con el trabajo muscular. Por eso la evaluación es el primer paso y no un trámite: es lo que permite decir qué es razonable esperar en cada caso, y cuándo no vale la pena intentarlo.
Si querés que el equipo médico mire tu caso, escribinos por WhatsApp con tus estudios a mano. La sede está en Nordelta, a veinticinco minutos de Capital.