Qué es la oxigenoterapia hiperbárica
En condiciones normales, el oxígeno viaja en la sangre unido a los glóbulos rojos. Dentro de una cámara hiperbárica, la presión es mayor que la atmosférica y la persona respira oxígeno concentrado. En esas condiciones, el oxígeno también se disuelve en el plasma, la parte líquida de la sangre, y llega a zonas donde la circulación es más pobre.
El resultado es una oxigenación de los tejidos mucho mayor que la habitual durante el tiempo que dura la sesión y un período después. Ese es el mecanismo, y es también el motivo por el que la terapia tiene indicaciones médicas reconocidas desde hace décadas en cicatrización, infecciones y recuperación de tejidos.
Para qué se usa en la clínica
En Clínica Feleder la oxigenoterapia hiperbárica no es un servicio aislado: es una terapia de soporte que forma parte de los protocolos. Se usa con dos objetivos:
- Preparar el terreno. Antes de un procedimiento, mejorar la oxigenación de los tejidos y actuar sobre la inflamación de bajo grado, que es uno de los factores que más condicionan la recuperación.
- Acompañar la recuperación. Después, sostener el entorno del tejido durante las semanas en que el organismo hace su trabajo.
Forma parte del abordaje de los cuadros de dolor articular y de columna, de la recuperación de lesiones que vuelven, y del Programa de Longevidad Avanzada, donde se combina con la sueroterapia y el diagnóstico de precisión.
Cómo es una sesión
La cámara está en la sede de Nordelta, en una sala con luz natural. La persona se recuesta, la cámara se presuriza de a poco y se respira oxígeno durante unos sesenta minutos. Se puede descansar, leer o escuchar música. Al terminar, la presión baja gradualmente y la persona sigue con su día: no hay tiempo de recuperación ni restricciones después.
La única sensación particular es la presión en los oídos al inicio, la misma que en un avión, que se compensa tragando saliva.
Cuándo está indicada y cuándo no
La indicación es siempre médica. Hay cuadros del oído, respiratorios y algunos tratamientos en curso en los que la terapia está contraindicada, y hay personas para las que simplemente no aporta. Por eso el punto de partida es la evaluación: se revisa la historia clínica, se define si la terapia tiene sentido en ese caso y, si lo tiene, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo.
Lo que no hacemos es vender sesiones sueltas a demanda. La cámara es una herramienta dentro de un plan, no el plan.
Con qué se combina
En los protocolos de la clínica, la hiperbárica va casi siempre acompañada por la sueroterapia endovenosa, que aporta por vía directa vitaminas, minerales y antioxidantes según los estudios de cada persona. Las dos juntas constituyen la fase de preparación de la mayoría de los tratamientos.
Si querés saber si en tu caso tiene sentido, escribinos por WhatsApp y coordinamos una evaluación con el equipo médico.